Milagro en Navidad
Mis primeros días de Navidad fueron después de terminar el instituto. Me acuerdo de que mi madre me dijo que este año lo celebraríamos en nuestra casa me puse muy contenta porque este año podría invitar a cualquier amiga.
Cuando la gente vino, mi padre, puso un pollo en el horno, nos pusimos a abrir todos los regalos. Había un detalle que se nos escapaba, ¿ quien estaba pendiente del pollo? La respuesta era nadie, el pollo estaba quemado y no teníamos otra comida, los invitados tenían hambre y no sabíamos que hacer.
Cuando pensábamos que ya no podíamos hacer nada, apareció mi prima con un montón de pizzas. Nos lo pasamos súper bien y cuando mi familia recuerda lo que pasó, nos ponemos a reir, esa Navidad no la olvidaremos jamás.
Y el día de año nuevo eso ya es una cosa aparte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario