Era domingo por la mañana, me acababa de despertar, fui a ver cómo estaba mi perro Aguacate, es muy manso y por eso me he permitido tenerlo en mi pequeño piso, sobre el mediodía decidí ir de paseo con él, nada más salir de casa vimos un perro bastante fornido, pasamos prudencialmente por delante de él . Salimos a la calle y estaba desolada, al pasar por una tienda de comida de perros Aguacate se quedó ensimismado mirando la comida y le dije que mañana iba a comprarle la comida a rajatabla.
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