lunes, 29 de febrero de 2016

Erase una vez una niña llamada Sandra, que cuando era pequeña le regalaron por su cumple un perro, un rodbailer llamado Rex, eran los mejores amigos, unidos desde siempre hasta ahora. Sandra  ahora tiene 12 años, sus padres se fueron de viaje y la dejaron sola en su casa con su perrito, ella decide irse a dormir, el perro siempre se acuesta debajo de su cama. Sandra sobre las 3:00 escucha un ruido muy raro para comprobar  que no hay nadie baja la mano de la cama para ver si su perro estaba allí , le lamió la mano, ella se quedó más tranquila y se volvió a dormir. Por la mañana cuando se despierta se va al baño a lavarse la cara y ve en el espejo que pone “PODRÍA HABER SIDO OTRA PERSONA QUE TE HAYA LAMIDO” ella empezó a chillar y no podía abrir la puerta hasta que por fin logró abrirla y se fue de su casa. Cuando salió, se encontró a su perro muerto en el jardín, ella se asustó todavía más, se fue corriendo por la calle y le atropelló un coche. ¿Quién podría haberla lamido? Eso ya es un misterio…

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