lunes, 8 de febrero de 2016


Hace un mes empecé a ir a un instituto que no conocía, era nuevo para mí, conocí a un amigo llamado Sergio, él era dócil y actuaba de forma prudencial.
Sus padres no le prestaban atención y no tenía amigos, entonces él sentía desolación, yo intenté caerle bien y ser su amiga, para poder ayudarle en todo para que no lo pasara mal.
Pero me di cuenta de que era un chico fornido e impertérrito, en la horas de clases siempre se sentaba en una esquina del final como si estuviese dentro de su burbuja y cada vez que se levantaba alguien o pasaba algo, se quedaba ensimismado con cualquier cosa.
Cuando ya nos íbamos conociendo y juntándonos, nos hicimos amigos, y al final tenía que ser a rajatabla lo que el decía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario