Había
una vez una niña llamada Sandra, ella era adoptada, no conocía a
sus padres verdaderos.
Ella
era una niña educada y mimada y tenía siete añitos y cumplía los
ocho el 5-03-2016, ese día no había colegio porque caía en puente.
Sus
padrastros al saber que ese día no tenían colegio, estaban
organizando una fiesta sorpresa para que se lo pasara bien, los
padrastros hablaron con los papás de sus amigas para ver si podian
asisitir al cumpleaños de Sandra.
A la
niña le encantaban las muñecas de porcelanas, y ella siempre le
decía a sus padrastros que quería la muñeca que sacaron hace poco,
a los padrastros no les hacían mucha gracia las muñecas de ese
tipo, los padres dos días antes fueron a comprarle la muñeca que
ella deseaba tener.
Al
fin llegó el día de su cumpleaños, ahí estaban sus familiares y
sus amigos con todos los regalos, la niña feliz estuvo abriendo los
regalos con mucho entusiasmo, el último regalo que le dejaron para
que lo abriese era el de sus padrastros, porque era la mueñeca que
ella deseaba, cuando abrió el regalo de sus padrastos la niña lloró
de emoción.
La
niña cogió la muñeca y la sentó junto a las demás, la tarde se
iba poniendo fea, se nublaba el cielo, se ponía oscuro… parecía
que iba a llover, entonces los amigos se despidieron porque ya se
iban cada uno a su casa. Mas tarde empezó a llover y hacía frio, se
fueron todos a dormir y de repente pum se escuchó un enorme sonido
los padres silenciosamente fueron a la habitación de la niña, de
donde había escuchado el sonido y era la muñaca que le compraron
los padrastos, que se había caido de la estantería, pero era
imposible que se pudiera haber caído y haber llegado hasta la otra
punta de la habitación.
Los
padrastros volvieron a colocar la muñeca pero aún más pegada en la
pared para que no se cayera de nuevo, se acostaron otra vez y pasaron
las horas…
Al
día siguiente se levantaron y la niña fué corriendo a los
padrastros porque no sabía donde estaba la muñeca, los dos se
levantaron y buscaron por toda la casa y por último buscaron en la
habitación de la niña, y la encontraron debajo de la cama de
Sandra, se quedaron con la boca abierta porque ya se cayó una vez y
la colocaron bien, y veían imposible que se cayera y menos desde el
armario hasta debajo de la cama.
La
niña lloraba del miedo, y los padrastros le dijeron a la niña que
era mejor dar la muñeca o tirarla, la niña triste aceptó que la
dieran. Cuando por fin dieron a la muñeca y se deshicieron de ella,
fueron de vuelta a casa, y se encontraron la muñeca en el sofá del
salón, se dieron cuenta que la muñeca estaba encantada, más
adelante la muñeca mató a los padrastros y a la niña y por culpa
de la muñeca de porcelana fallecieron los tres.
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