Había una vez una chica de 15
años, llamada Paula. Hace poco volvieron de vacaciones al instituto
la chavala repitió curso y se quedó en segundo de la eso, pero la
chica, a poca gente le caía bien, tenía pocos amigos, en puridad
los amigos que tenía era porque eran igual de prepotentes que ella.
A la gente que no le caía bien Paula, le llamaban la chula porque
siempre andaba mentida en tumultos, porque siempre se metía donde no
la llamaban. Todo el mundo, hasta sus amigos decían que Paula tenía
una voz engolada a la hora de hablar. Sus padres tuvieron un
irrisorio insólito percante, los padres de Paula quedaron dañados
del accidente, la llevaron a un médico privado donde tenían que
pagar un tanto de dinero, pero no podían pagar tanta cantidad porque
tenían escaso dinero. Al mes su padre murió y la madre pudo
sobrevivir, desde ese momento Paula cambió a mejor
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